Hace ya un mes que entramos en la primavera y este año he podido comprobar que hay muchísima gente que tiene alergia al polen. En mi clase son muchos, y como he querido profundizar sobre el tema la entrada de hoy irá sobre tal alergia:
Primero de todo, ¿qué es la alergia?
La alergia es una susceptibilidad especial de algunas personas que hace que respondan de una forma exagerada a uno o varios elementos externos. Los causantes más comunes de la alergia son: el polen de las plantas, algunos alimentos, productos químicos, mohos, los ácaros del polvo, las picaduras de insecto...
Las personas que sufren alergia desarrollan una respuesta exagerada acompañada de una serie de reacciones físicas y químicas que son responsables de los síntomas de la alergia.
Ésta entrada se centrará en la alergia al polen, así que empezaremos por describirla.
La alergia al polen o polinosis, es una enfermedad alérgica caracterizada por síntomas que afectan a los ojos, nariz y pulmones que se presenta normalmente durante la primavera y el verano. La polinosis es más frecuente en los medios urbanos que en los rurales porque la polución atmosférica potencia el efecto alérgico del polen.
¿Qué es el polen?

Los pólenes alergénicos varían según la vegetación y el clima. En invierno predomina el polen de los árboles y en la primavera, verano y otoño, el de las flores.
¿Cómo se produce la alergia al polen?
La polinosis es causada por una reacción alérgica frente al polen que, presentes en la atmósfera, penetran en el organismo a través de las mucosas expuestas al aire (ojos, nariz y boca) y producen procesos respiratorios como la rinitis y el asma.
¿Síntomas?

Es frecuente que se afecten otros tejidos, provocando inflamación en los ojos (conjuntivitis), picor de paladar, de garganta y de oídos. Este conjunto de síntomas también se conoce como "la fiebre del heno".
Si la inflamación afecta a los pulmones se produce tos y dificultad para respirar.

Judit
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